Precisamente entre ellas debe refugiarse la
cobarde razón que separó nuestros caminos. Aún conservo la inocente idea de que el tiempo lo solucionará (o ayudará)... pero luego de esperar, debo confesarte que las angustias, ni las ganas de hablarte desaparecen.Era una cruel falacia pensar que "el tiempo al tiempo" cerraría esta herida abierta, que cada día va sufriendo la exposición a la realidad.
Ningún cambio radical ocurre; porque probablemente (y por no seguro) ya no ocurrirá... distanciarse solo ha marcado otra etapa mucho más díficil sin ti. Supongo que así es mi destino, no esperaré ningún milagro.
Simplemente viviré.
Finalmente nadie me devolverá el tiempo perdido, sólo se fue. (igual que tú).
Al fin y al cabo me encuentro en el mismo lugar de siempre(igual que siempre), recordando los momentos en que la vida nos daba una oportunidad para compartir. Quisiera sólo una vez decirte a la cara cuanto te he necesitado y luego despedirme, porque yo te esperé y no volviste.











No hay comentarios:
Publicar un comentario